La sabiduría de Dios no sigue nuestros caprichos
Reflexión sobre el Evangelio del día, Lucas 7,31-35. Jesús denuncia el corazón que siempre rechaza, critica y nunca se deja tocar por la gracia, ya sea en la austeridad de Juan Bautista o en la cercanía misericordiosa del Señor. Esta meditación ayuda a reconocer cómo también nosotros podemos cerrarnos a Dios cuando no actúa como esperábamos. Una invitación serena a pedir un corazón humilde, disponible y enseñable, capaz de descubrir la sabiduría divina en la oración, en la corrección fraterna, en la vida familiar y en los pequeños llamados de cada jornada. Ideal para la oración personal, la pastoral parroquial o la lectura espiritual diaria del Evangelio.







