Una fe que abre puertas y no las cierra
Reflexión sobre el Evangelio de hoy, Lucas 11,47-54. Jesús denuncia la apariencia religiosa, la dureza del corazón y a quienes cierran el camino hacia Dios en lugar de abrirlo. Esta meditación ayuda a examinar la propia fe con sinceridad, a reconocer dónde necesitamos conversión y a pedir un corazón humilde, enseñable y libre de hipocresía. Una invitación concreta para vivir el Evangelio del día en la familia, la parroquia y la vida cotidiana, dejando que la verdad de Jesús sane lo que está endurecido y nos haga servidores que acercan a otros a la misericordia de Dios.







