Dios no es Dios de muertos, sino de vivos

Reflexión sobre el Evangelio del día, Marcos 12,18-27, donde Jesús responde a los saduceos y revela una verdad que sostiene el corazón creyente: Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Esta meditación ayuda a comprender la esperanza de la resurrección desde una fe sencilla, cercana y fiel a la Iglesia, iluminando también el dolor por los seres queridos, el valor de la vida diaria y la promesa de la eternidad. Una lectura pastoral para orar, confiar en la fidelidad de Dios y vivir con mayor sentido cada tarea, cada vínculo y cada prueba. Ideal para acompañar la oración personal, la preparación de una homilía o la meditación cotidiana del Evangelio.


2026-06-03 0