Hacerse pequeño para entrar en el corazón de Dios
Reflexión sobre el Evangelio del día, Mateo 18,1-5.10.12-14. Jesús pone a un niño en medio de los discípulos y revela que la verdadera grandeza nace de la humildad, de la confianza y del cuidado de los pequeños. Esta meditación ayuda a comprender cómo vivir el Reino de Dios en la familia, en la parroquia, en el trabajo y en las relaciones cotidianas, dejando a un lado la necesidad de figurar y acogiendo la ternura del Padre que busca a la oveja perdida. Una reflexión cercana, fiel al Evangelio y llena de esperanza para quien necesita volver a lo esencial: hacerse pequeño ante Dios, valorar a los más frágiles y dejarse encontrar por el amor del Padre. Ideal para la oración personal, la preparación de la homilía o la meditación diaria del Evangelio.







