María Magdalena y el nombre que devuelve la vida
Reflexión sobre el Evangelio del día, Juan 20,1-2.11-18. María Magdalena busca a Jesús entre lágrimas y lo reconoce cuando él la llama por su nombre. Esta meditación ilumina las horas de oscuridad, el dolor que no encuentra respuestas y la esperanza que nace cuando el Señor resucitado se hace presente de manera personal. Una lectura cercana, fiel al corazón del Evangelio, para descubrir que Jesús no olvida nuestras heridas, nos llama con ternura y nos envía a compartir la alegría pascual en la vida diaria. Ideal para la oración personal, la lectura en familia, la preparación de un encuentro parroquial o un momento de silencio ante Dios.







